Miles y miles de preguntas me azotan, me estremecen, hacen que me ponga paranoica. Me congelan los pensamientos referidos a “crecer”, suena tonto, entupido, desde el primer punto de vista, pero creo que si nos lo ponemos a analizar le encontramos otro lado, el que les estoy hablando. Veo “adolescentes” (por decirlo formalmente), pendejos (vocabulario adolescente) que lo único que tratan de hacer todo el tiempo es buscar la forma de “crecer”, y digo este tremendo crecer entre tremendas comillas porque no es nada más que un intento, porque antes de crecer necesitan madurar. Se pasean frente a nuestras narices con jarritas, porrones, tachos, recipientes con miles de bebidas alcohólicas que ni ellos pueden digerir, solamente y únicamente para PARECER más grandes, para parecer MÁS, más de todo un poco, realmente no se dan cuenta que lo que nos dan es pena. Obvio hay placeres (por así decirlo) que nunca van a ser adecuados o no nos van a hacer del todo bien pero, que sin embargo nos gustan, y por eso no nos los podemos prohibir, deberíamos ser moderados y hacerlo verdaderamente cuando tenemos ganas, no cuando queremos dar otra imagen que queremos mostrar, bah quieren mostrar. Creo que para todo hay un tiempo, esa frase me sirvió mucho varias veces “todo a su tiempo”, las veces que me pase de la raya y me salteé los escalones, me estanqué porque de tan rápido que corrí, me aburrí. Miro a todo el mundo y me siento atrasada, pero viéndolo así voy bien, vamos bien, yo y mi entorno, los demás son los adelantados, los apresurados. Hoy haciendo zapping se me cruzaron programas que sin intención alguna hablaban de temas similares, boludeces, pero recordaban cosas pasadas, infancias, recuerdos, en fin; si hoy me pongo en el intento de tratar de asemejar la infancia que viví con la que veo todos los días desde lo que hace mi hermana hasta la de los que espío por la calle, me quedo muda. Se saltean todo, tienen la necesidad de querer ser grandes, de querer manejarse y relacionarse con gente grande, y oime yo vivía con mis Barbies y no me importaba nada más, o yo era demasiado pelotuda e inocente o estos están demasiado avivados? un poco y un poco, pero la verdad si hay algo que no cambio es ese pasado, donde las cosas eran fáciles y era mucho más simple ser feliz. Es por eso que hoy me niego a querer dar los pasos que siguen, la re boludes pero después de aproximadamente los quince años todo pasa volando, y cuando menos te das cuenta estas en los veinte y de a poco te vas haciendo mierda. Lo que hoy pretendo es entender lo que implica crecer, lo que tengo adelante y más que nada lo que tengo ahora, que es lo más importante, por más que me atraiga, no me voy a dejar llevar o no me quiero dejar llevar por el “avanzar rápido” por así decirlo, quiero desfrutar lo que hoy tengo por mínimo que sea, porque esto, aunque sea la peor de las pelotudes no vuelve más .
Sin embargo crecer no es lo que vemos de afuera, no es aprender a manejar, fumar, tomar, ir a bailar de noche, y vivir la vida de desconche, el proceso de crecimiento se aplica por dentro, en la cabeza lugar que tantos pierden, es cuestión de madurar, cosa que a miles les falta, sin darte cuenta de esta manera es realmente donde los ves a los demás bien bajitos.
Sin embargo crecer no es lo que vemos de afuera, no es aprender a manejar, fumar, tomar, ir a bailar de noche, y vivir la vida de desconche, el proceso de crecimiento se aplica por dentro, en la cabeza lugar que tantos pierden, es cuestión de madurar, cosa que a miles les falta, sin darte cuenta de esta manera es realmente donde los ves a los demás bien bajitos.
Mile
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